lunes, 21 de enero de 2013

LOS AMIGOS DE LOS MUERTOS

Cuando el difunto vuelve a la tierra,
donde siempre se vuelve, 
la piel que era de navaja explota en una ceremonia verde,
el pelo y las uñas siguen creciendo,
las mujeres ganan maquillaje y peinado,
los hombres también.
Nadie me supo decir si los acuestan con los zapatos puestos.
El gusano que pelea el botín a las ratas,
los huesos anidando a través de los años,
la carne se diluye primero:
una masa uniforme al principio
después se filtra a través de la madera,
como un río quieto moja el suelo
calma un poco la sed eterna del polvo.

Desde afuera no importa,
unos comparten el alivio de que no les haya tocado,
y el llanto de doliente;
el abrazo aclara qué es lo inmortal,
y piden bienvenida a dios,
"no digo dios invocando divinidad ni santidad
lo dije por el sentido mas práctico de nombrar a todos".


Enero, 2013.

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